SAN DIEGO – Geovany Andrés Rojas, alias “Araña”, ciudadano colombiano, presunto narcoterrorista de alto nivel y prolífico traficante de cocaína, fue extraditado hoy de Colombia a Estados Unidos. Esta mañana, Rojas fue entregado a funcionarios estadounidenses bajo un fuerte dispositivo de seguridad en una base aérea de la Policía Nacional de Colombia en Bogotá, con la presencia del presidente colombiano, Abelardo de la Espriella. Rojas llegó a un lugar no revelado en San Diego a las 4:30 p.m. flanqueado por agentes de la DEA y del FBI.

Fotografía de Rojas (centro), flanqueado por agentes de las fuerzas del orden tras su extradición de Colombia a Estados Unidos. De izquierda a derecha, sin contar a los agentes uniformados: Kristopher Jarvis, agregado judicial del Departamento de Justicia de Estados Unidos en Bogotá; Adam Gordon, fiscal federal de EE. UU. para el Distrito Sur de California; James Nunnallee, agente especial a cargo de la DEA en San Diego; “Araña”; Jacob Galvan, agente especial adjunto a cargo de la DEA en San Diego; Jagdeep Khangura, agente especial adjunto a cargo del FBI en San Diego; y Kevin Murphy, agente especial interino a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en San Diego.

El 7 de marzo de 2025, un gran jurado federal del Distrito Sur de California emitió una imputación sustitutiva de dos cargos contra Rojas, cuyo alias es “la Araña”, por conspiración internacional para distribuir cocaína y por narcoterrorismo. Las autoridades colombianas detuvieron a Rojas el 12 de febrero de 2025 en virtud de una notificación roja de la INTERPOL basada en delitos relacionados con estupefacientes. La Corte Suprema de Justicia de Colombia aprobó por unanimidad la extradición de Rojas en octubre de 2025. El presidente colombiano Gustavo Petro suspendió la extradición de Rojas posteriormente ese mismo año, mientras este participaba en una nueva ronda de conversaciones de paz entre grupos armados y el Gobierno colombiano. El 26 de agosto de 2026, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella ordenó que la extradición de Rojas prosiguiera.

“Colombia y el Departamento de Justicia están realizando una barrida a fondo contra los narcoterroristas, comenzando por la Araña”, dijo el Fiscal Federal de EE. UU. para el Distrito Sur de California, Adam Gordon. “Antes de que el presidente De la Espriella asumiera el cargo, los grupos criminales armados en Colombia casi duplicaron su tamaño. Su cocaína alimentaba a los cárteles mexicanos que inyectan veneno en nuestras comunidades. Con la extradición de la Araña cae la telaraña que se extiende desde las montañas del Putumayo hasta las plazas de Tijuana que los cárteles se disputan brutalmente”.

“La extradición de hoy demuestra lo que Estados Unidos y Colombia podemos lograr cuando trabajamos juntos para desmantelar las redes criminales que trafican con drogas letales, corrompen instituciones y amenazan a nuestras comunidades”, afirmó el administrador de la DEA, Terry Cole. “Geovany Andrés Rojas enfrenta cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas por presuntamente haber orquestado cargamentos de varias toneladas de cocaína con destino a Estados Unidos. Su extradición demuestra que ni las fronteras, ni la influencia criminal, ni los esfuerzos por ocultar actividades ilícitas impedirán que la DEA y nuestros aliados lleven ante la justicia a importantes narcotraficantes transnacionales”.

“La extradición de Rojas debe enviar un claro mensaje a los líderes de los cárteles: el FBI y nuestros aliados del HSTF seguimos luchando sin tregua para desmantelar las organizaciones de narcotráfico que facilitan el flujo de drogas letales hacia nuestras comunidades”, declaró el agente especial a cargo Mark Remily, de la Oficina Local del FBI en San Diego. “La Oficina del FBI en San Diego seguirá trabajando estrechamente con nuestros aliados de las fuerzas del orden nacionales e internacionales para eliminar a los cárteles criminales, hacer que sus líderes rindan cuentas y proteger al pueblo estadounidense”. En los años anteriores a su detención, Rojas fue portavoz y líder de Comandos de la Frontera, una organización paramilitar con unos 1,000 miembros que opera en el suroeste de Colombia. Rojas se presentaba como un líder de alto rango de Comandos de la Frontera y posaba con armas y combatientes fuertemente armados en publicaciones de redes sociales y en entrevistas con medios de comunicación en nombre del grupo terrorista.

En declaraciones públicas, Rojas describió a Comandos de la Frontera como parte de la Segunda Marquetalia, una organización integrada por excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que retomaron las armas y volvieron a combatir tras el acuerdo de paz de 2016 entre Colombia y las FARC. El propio Rojas fue miembro de las FARC y firmó el Acuerdo de Paz de 2016 antes de rechazar la paz y convertirse en líder guerrillero. El 1 de diciembre de 2021, el secretario de Estado de Estados Unidos designó a la Segunda Marquetalia como Organización Terrorista Extranjera (FTO). Los cargos por tráfico de drogas y narcoterrorismo contra Rojas surgieron de una investigación prolongada del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF), que reveló que Comandos de la Frontera, bajo el liderazgo de Rojas, se lucraba del cultivo y la producción de cocaína en el suroeste de Colombia y mantenía el control de su territorio mediante las armas y la violencia. La zona es una de las principales regiones productoras de cocaína de Colombia y tiene una influencia considerable en la cadena mundial de suministro de cocaína.

Se prevé que Rojas comparezca por primera vez en el tribunal federal el 28 de septiembre de 2026, a las 2 p. m., ante el juez federal adjunto Steve B. Chu.

El agregado judicial del Departamento de Justicia en Bogotá, Kristopher Jarvis, y el abogado litigante Aaron York, de la Oficina de Asuntos Internacionales, hicieron posible la detención y la extradición de Rojas. El Servicio de Marshals de EE. UU. brindó una asistencia significativa para garantizar que el traspaso de la custodia se realizara de manera segura y sin contratiempos, y para trasladar a Rojas a Estados Unidos.

Los cargos y alegatos contenidos en una imputación o denuncia penal son solo acusaciones, y a la persona imputada se le considera inocente a menos y hasta que se pruebe su culpabilidad.

IMPUTADO Número de caso 25CR442H Geovany Andrés Rojas, alias “Araña” Edad: 45 ColombiaRESUMEN DE LOS CARGOSConspiración internacional para distribuir cocaína – Título 21 del Código de los Estados Unidos (U.S.C.), secciones 959, 960 y 963Pena máxima: mínimo obligatorio de 10 años y hasta cadena perpetuaNarcoterrorismo – Título 21 del Código de los Estados Unidos (U.S.C.), secciones 960a y 841Pena máxima: mínimo obligatorio de 20 años y hasta cadena perpetuaAGENCIAS INVESTIGADORASAdministración para el Control de Drogas (DEA)Buró Federal de Investigaciones (FBI)Este caso fue investigado y perseguido penalmente por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de California (HSTF) como parte de la iniciativa de los HSTF establecida mediante la Orden Ejecutiva 14159, Protegiendo al Pueblo Estadounidense Contra una Invasión (Protecting the American People Against Invasion). El HSTF es una alianza que abarca a todo el gobierno dedicada a eliminar los cárteles criminales, las pandillas extranjeras, las organizaciones criminales transnacionales y las redes de tráfico y trata de personas que operan en Estados Unidos y en el extranjero. Mediante una colaboración interinstitucional histórica, el HSTF dirige todo el poderío de las autoridades del orden público de Estados Unidos hacia la identificación, investigación y persecución penal de todo el espectro de delitos cometidos por estas organizaciones, que por mucho tiempo han alimentado la violencia y la inestabilidad dentro de nuestras fronteras. Al realizar este trabajo, el HSTF pone especial énfasis en investigar y perseguir penalmente a quienes participan en la trata de niños u otros delitos que involucran a niños. Además, el HSTF utiliza todas las herramientas disponibles para perseguir penalmente y expulsar de Estados Unidos a los delincuentes extranjeros más violentos.